La Real Orquesta Sinfónica de Sevilla volvió al Teatro de la Maestranza el jueves 29 y el viernes 30 de octubre, con un programa titulado 'Neoclásicas' que dirigió Jaume Santonja.
El programa reunió cuatro piezas que van del siglo XVIII al XXI. Abrió la noche la suite de 'Pulcinella' de Ígor Stravinski, una obra en la que el compositor se fijó en el compositor barroco Pergolesi para darle esa vuelta neoclásica que tanto lo caracteriza. Después llegó el 'Concierto para piano y orquesta nº 21, en Do mayor, K.467' de Wolfgang Amadeus Mozart, una de sus piezas más reconocibles y brillantes. El pianista Bogdan Dugalic se sentó al piano para acompañar a la orquesta en esta parte del programa.
En la segunda mitad cambió el registro. Sonó 'Estructura I' de David Moliner, compositor español contemporáneo, y la noche cerró con la 'Sinfonietta' de Francis Poulenc, una obra corta y con aire francés. Entre Mozart y Poulenc hay siglos de diferencia, pero el hilo que las une es justo el que dio nombre al concierto: esa mirada hacia atrás, hacia lo clásico, desde épocas más modernas.