El Dolmen de Soto, ubicado en Trigueros, Huelva, es un monumento funerario megalítico de la Edad del Cobre descubierto en 1923 que cuenta con un túmulo de 60 metros de diámetro y una galería subterránea de 21,5 metros de longitud. El interior alberga restos humanos, grabados de arte rupestre y una perfecta orientación astronómica que alinea el sol con la cámara del fondo durante los equinoccios.