La que todo lo ve, la que nada se pierde, la de bronce y 1500 kg, la del Triunfo de la Fe… y la Guasa, la que mejor nos conoce, la de túnica y palma en una mano y escudo guerrero en la otra, la de lo más alto, la sevillana poderosa que da nombre a la mismísima Giralda.
“GIRALDILLA. La Veleta de Sevilla” fue una apuesta teatral arriesgada en forma de retrato irónico y atrevido desde la más sanísima de las autocríticas. Una declaración de amor incondicional ante las virtudes y los defectos.