Esta velada celebró el 270 aniversario del nacimiento de Wolfgang Amadeus Mozart con un programa que combinó belleza, equilibrio y complicidad sonora. El público sevillano pudo disfrutar de una experiencia íntima, donde el violín y el violonchelo dialogaron con un discurso lleno de sutileza y emoción, revelando todo el encanto del repertorio camerístico del siglo XVIII desde una mirada fresca y cercana.
El concierto comenzó con el Dúo en sol mayor KV 423 de Mozart, una obra que deslumbró por su equilibrio perfecto entre virtuosismo y expresividad. Escrita en un momento de especial madurez creativa, muestra la capacidad del compositor para convertir la conversación entre dos instrumentos en un lenguaje lleno de humor y elegancia.
A continuación, el Dúo op. 6 n.º 1 de Franz Anton Hoffmeister nos transportó al mismo ambiente vienés en el que Mozart desarrolló su genio.
El programa culminó con el Dúo en si bemol mayor KV 424, una de las joyas del repertorio mozartiano, que combina lirismo y brillantez en igual medida. En el entorno mágico del Alcázar, esta música resonó como una celebración viva del diálogo, la complicidad y la belleza atemporal.