En el París de comienzos del siglo XX confluyeron múltiples corrientes musicales que crearon un entorno ideal para la proyección de jóvenes compositores europeos. Autores como Albéniz, Turina y Falla, culminaron su formación durante su estancia parisina, uniendo sus caminos y cimentando las bases de la música española moderna y las futuras generaciones de la República y del 27.
Con motivo del 150 aniversario del nacimiento de Falla, este programa buscó revalorizar algunas de sus piezas más representativas, junto a otras de sus compatriotas, a través de un instrumento como la guitarra que, gracias a su riqueza tímbrica, sus efectos percusivos y rítmicos, así como su capacidad para evocar lo popular, lo convirtieron en el medio idóneo para reflejar la esencia y los matices de esta producción artística.