La elección del Hotel Alfonso XIII para esta propuesta musicla fue, sin duda, excelente. La combinación, de las velas, la arquitectura y la selección musical lograron crear un ambiente íntimo que conectó e impactó positivamente con el espectador desde el primer minuto.
La banda musical, formada por un cuarteto de cuerda, trasladó los hits de Coldplay e Imagine Dragons con una solvencia increíble, que incluso sumaron fuerza y emotividad a las canciones.