Arpa: Daniela Iolkicheva
Cantaora: Marina Heredia
Director: Lucas Macías
El primer concierto del último programa de abono de la ROSS arrancó con una pieza inusual de Turina, El castillo de Almodóvar, una suite en tres números para arpa y orquesta, de orquestación camerística y cristalino lirismo al que se adaptó admirablemente una Daniela Iolkicheva de exquisita sensibilidad. Lucas Macías contuvo todo lo que pudo al conjunto para no tapar a la solista, aunque aprovechó con intensidad los pasajes más fuertemente coloreados de la “Evocación medieval”. Muy contenida vimos también a la ROSS en la versión balletística de El amor brujo, pese a que Marina Heredia cantó amplificada. Voz flamenca, oscura, profunda, buena conocedora de la obra, que cantó muy metida en compás, dejando en los recitados del “Romance del pescador” uno de los momentos más emocionantes de toda la noche. Macías matizó con cuidado las dinámicas y consiguió momentos de extraordinaria belleza, como en una “Pantomima” de una cuerda tersa y transparente. En la segunda parte, ya sin solistas, pareció que a la ROSS le costó soltarse en una primera suite de El sombrero de tres picos hecha con extrema suavidad. Las seguidillas de la “Danza de los vecinos” fueron también finísimas, elegantes; más racial resulto la farruca de la “Danza del molinero” que condujo a la apoteosis final de una jota rotunda y brillantísima.