El malagueño Pablo Alborán logró emocionar a los más de 12.000 asistentes y obtuvo una lluvia de críticas sobresalientes por su actuación en la Plaza de España.
Con más fuerza que nunca, el show unificó la pasión de sus grandes clásicos con los sonidos innovadores de su último disco, KM0. Fue una noche mágica enla que se pudo disfrutar de un artista de renombre internacional.